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Los Adultos
Exediel Ramìrez Màrquez
Adiela Restrepo Lòpez
Gabby Reyes Orozco
Darìo Valencia Trujillo
Hermaìne Reyes De Giraldo



Eliana Alejandra Acosta Garcìa
Naciò en Versalles (V) el 2 de Agosto de 1989.
Estudia sexto grado en el Instituto Tècnico Manuela Beltràn y fue integrante del grupo de danzas de la Casa de la Cultura del Municipio.


Amor

Estrella que brilla sobre lo alto
gran cariño que muere y cae en lo seco.
El bosque es un lugar
lleno de silencio
como un alma que calla siempre
y nunca se despeja.
Amor mìo
dame un beso
que me haga sentir
llena de pasiòn
y no enciendas la làmpara
que yo estoy a tu lado;
no sientas miedo que no te dejarè solo...

 

El silencio

la serenidad
hace que nuestra
mente se controle

 

El sueño de Mauricio Nakamura

En el año 1324, cuando fue creada la màquina de moler, no habìa nadie que pudiera ilustrar algo sobre la naturaleza. Entonces, en el año 1325, llegò un hombre llamado Mauricio Nakamura que era pintor muy profesional y le gustaba dibujar la naturaleza. Un dìa se puso a dibujar algo y, sin saber lo que era, al terminar se dijo: "Le pondrè nombre de animal" y al animal le llamo AVE. Al contar lo ocurrido a sus amigos, ellos dijeron: "Tal vez ese animal vuela".

Al tiempo, Mauricio Nakamura viajò an un paìs muy lejano donde todo era algo maravilloso. Despuès de correr y observar todo el territorio viò algo parecido a su dibujo, entonces se acercò y comprobò que era un ave y al tocarla, descubriò que el ave hablaba. Mauricio la mirò y se dijo: "Yo nunca habìa conocido un ave que hablara" y le pareciò grandioso. Le preguntò al ave còmo se llamaba y el ave dijo "Me llamo Paloma. Y me gusta mucho contra historias". ¡Cuèntame una!, dijo Mauricio, y el ave empezò a relatarle que hace muchos años existiò una señora llamada Blanca Rosa que cuando estaba a las puertas de la muerte dijo: "Antes de que me vaya para el cielo quiero que bauticen a mi hija con mi nombre, Blanca Rosa, porque no quiero que ese nombre desaparezca". Y la señora muriò.

A la niña le pusieron el mismo nombre de su mamà; y cuando la niña creciò y se casò con un hombre llamado Juan Periodista, le puso su nombre a la hija que tuvieron. Al morir la esposa de Juan Periodistam su hija Blanca Rosa, se fuè y nunca màs volvieron a saber de ella.

Al despertar, Mauricio estaba muy emocionado y le dijo a su hermana Paloma; "Cuèntame otra historia". A lo que ella contestò que no conocìa ninguna. "Perdòname, dijo Mauricio, estaba soñando algo maravilloso: que las aves podìan contar historias. Si esto fuera verdad, cuàntas cosas podrìamos saber de los paises que hay màs allà".


 
     

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