Amparo
Jurado Espinal
Naciò el 4 de Agosto de 1962 en Cali (V). Es licenciada
en Español y Literatura, ademàs es especialista
en Orientaciòn Escolar. Actualmente se desempeña
como docente en el Instituto Tècnico Comercial Camilo Torres
de Versalles (V).
Noche
Mira
còmo se mueve majestuosa la neblina
recorriendo valles y montañas
saluda y se retira dulcemente
refrescando y sembrando vida
demostrando el poder de la naturaleza
Aquellos
frìos campos
de àrboles con hojas desteñidas
por el viento, la nieble o los años
que lentamente se llevan la vida
Melancolìa
de aves cantoras,
que cruzan los cielos anunciando verano,
su llegada distrae la atenciòn de los vivientes
que ignoran el mensaje de la hondonada.
La
noche cae silenciosa,
sòlo se escucha el murmullo de la lluvia,
suave golpea, tibios tejados,
que se estremecen al contacto frìo,
sòlo sombras cubren las calles.
Cocuyos
que rompen la oscuridad
guiando un sendero fijo,
puntitos destellantes que iluminan
y asemejan el cielo estrellado.
Pesebre
y paraìso
Pesebre
y paraìso the llaman ¡oh Versalles!
Hermosa tierra de ancestro paisa, de hermosa topografìa
con un manto blanco que te cubre
cuando la tarde se vislumbra por aquella alfombra verde empinada
en los soleados meses de octubre.
Pesebre y paraìso te llaman
por la paz que sus gentes respiran
por el repicar sonoro de las campanas,
alos que acuden los piadosos, con esperanza y alegrìa.
Pesebre
y paraìso te llaman
cuando de lejos te contemplan
bajo el cielo estrellado
y es que tus destellos artificiales que
cubren los hùmedos tejados
reflejan la esperanza y el amor que encierran
los humildes hogares
de aquellos que se han amado.
Pesebre y paraìso te llaman
por el jolgorio de los niños traviesos
que saltan y hacen vibrar las calles
con pelotas, bolas y trompos, con pequeñas
y dulces pilatunas
y escondrijos que no hay quien halle.
Pesebre y paraìso te llaman cuando cada año
en honor a la neblina, se reùnen visitantes y paisanos
ansiosos de demostrar su alegrìa
disfrutando el espectàculo ofrecido:
bebida alucinante, mùsica, amigos.
Por
eso y por mucho màs.
por lo que se me pueda escapar
es mi deseo envejecer contigo,
tenièndote como mi gran hogar.