Fredy
Giraldo Reyes
Nacido
en 1961 en Versalles (V), es casado y con dos hijos.
Ha vivido en su pueblo natal la mayor parte de su vida. La lectura,
la mejor herencia de su madre, ha sido una pasiòn que lo
ha acompañado desde su niñez y le ha permitido ampliar
sus horizontes màs allà de su mundo cotidiano. Ademàs
de proporcionarle intensas horas de placer, la lectura ha sido
el medio para aproximarse a otras esferas de conocimiento.
Su vida transcurre entre computadores, especialmente en la parte
gràfica, otra de sus pasiones. La escritura no ha ido màs
allà de un lejano sueño que, tal vez ahora, se empieza
a hacer realidad.
Còmo coger una gota de lluvia
Para coger
una gota de lluvia no necesitas ninguna preparaciòn...
o mucha.
La lluvia
es el borrador que limpia el cielo. ¿No has observado
la claridad del horizonte luego de un fuerte Aguacero? Los colores
son màs vivos, los detalles màs precisos. La contemplaciòn
del campo, luego de la lluvia, tonifica el espìritu.
La lluvia es también la vida que corre por el campo luego
de la sequìa. Las plantas, agradecidas, despliegan su
follaje, henchidas de vivificadora savia. La lluvia es un mensaje
de vida que nos envìa el cielo.
Por todo
ello, no la tomes a la ligera. Cuando vayas a coger una gota
de lluvia, prepàrate interiormente, anticipa su contacto,
goza con fruiciòn su bùsqueda. No busques agua,
busca la vida que trae.
Ahora
bien, ¿còmo hacerlo? ¿cuàndo? "En
cualquier aguacero", podrìas responder. ¡Ah!
pero es que hay diferentes clases de lluvia, desde una simple
llovizna hasta una atronada tormenta. Escoge bien, busca un
aguacero fuerte, pero sin riesgos, y disponte a mojarte. No
vale la pena buscar una gota de lluvia sacando tan sòlo
una mano por la ventana. Serìa dejarlo todo al azar.
¡No señor! Sal con la cara en alto y las manos
cerradas, camina pausadamente y disfruta del contacto del agua
en la piel. Abandona la seguridad del techo y disfruta de una
corta caminata en contacto con la naturaleza. No importa que
te digan loco. Locura es el encerrarnos ante el mundo y vivir
de recuerdos o de sensaciones ajenas en la pantalla de un televisor.
¿Loco? No saben lo que se pierden.
No demores
demasiado, no quieras enfermarte. Es la vida lo que buscamos.
Cuando te sientas listo, abre tu mano y atrapa una gota de lluvia.
Cierra entonces tu mano y lleva a casa tu tesoro. Luego, no
la desperdicies. Brindàsela a tu hijo, tu madre, a un
ser amado. Recuerda, es un homenaje a la vida.