Una visitante de nuestro sitio escribió
el siguiente mensaje:
Fecha/Hora: 01/10/02 9:41 PM
Tema: REVISTA SEMANA
Mensaje:
En la Revista Semana (www.semana.com) Edición 1024 del
17 al 24 de diciembre, salió publicado un informe especial
sobre Corpoversalles y su gestión en pro de la vocación
agrícola de la región. Que bueno que este artículo
fuera leído por quienes están en capacidad de apoyar
este proyecto, que sin duda, traería desarrollo económico
al municipio y a sus gentes.
hidrogeno.com transcribe acá el texto
original como apareció en la mencionada referencia.
El artículo original puede ser encontrado haciendo click
acá
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El Soñador
Revista Semana (Edición No. 1024)
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Hernando Villamizar ha trabajado de
la mano de toda la comunidad para hacer de Versalles un municipio
estrella en el país. |
Hernando Villamizar siente que vivió en una
burbuja hasta que un viaje al Magdalena Medio le abrió
los ojos a la realidad de otro país que él, un yuppie
bogotano, ignoraba que existía.
Tenía 28 años cuando le sacó el quite a su
destino. En cambio de convertirse en el gerente exitoso de alguna
multinacional como sus compañeros del Anglo Colombiano
o de la Universidad Javeriana, donde se graduó como administrador
de empresas arrancó una nueva vida hace dos años
en Versalles, Valle.
Versalles es un municipio de 11.000 habitantes enclavado
en las faldas de la cordillera Occidental a tres horas de Cali.
Este pueblo famoso por sus fiestas de la Neblina había
sido duramente azotado por la violencia. Muchos hombres que habían
perdido sus familiares por cuestiones políticas en los
años 50 volvieron a él convertidos en sicarios de
narcotraficantes a saldar cuentas del pasado. Y los campesinos
que se dedicaban principalmente al cultivo del café se
encerraron en sus casas aterrorizados.
Pero en 1989 las cosas comenzaron a cambiar. El
hospital local San Nicolás elaboró un diagnóstico
participativo de salud del municipio que arrojó datos escalofriantes:
75 personas morían violentamente al año; uno de
cada dos bebés o mamás morían al momento
del parto; no había ningún espacio de recreación
y muchos niños en cambio de ir a la escuela trabajaban
en el matadero. Sólo dos terceras partes del municipio
tenían luz, no había agua potable y el acceso a
la salud era muy precario.
Los versallenses conocían esta situación
porque la padecían. Pero en la elaboración del diagnóstico
la gente encontró un espacio para reflexionar sobre su
situación y ganar conciencia de que nadie de afuera vendría
a salvarlos. El futuro dependía sólo de ellos.
La alcaldía, el hospital y la comunidad conformaron
entonces un Comité de Participación Comunitaria,
que en un principio se concentró en lo más básico
pero en lo primero que se acaba con la violencia: en propiciar
encuentros entre la gente. Se reunían para saber quién
era el vecino, a qué aspiraban, qué podían
aportar y con qué municipio soñaban. Con esta información
diseñaron un plan y en 1993 crearon Corpoversalles como
un puente para conseguir recursos y asesorar a las otras organizaciones
comunitarias. Con el tiempo el comité se convirtió
en la segunda fuente de empleo y en el motor de desarrollo de
la localidad.
Cuando Villamizar conoció esta experiencia,
hace dos años, se enamoró del proyecto y decidió
apostarle toda su energía. Se convirtió en el gerente
de Corpoversalles y desde entonces ha trabajado de la mano del
Comité de Participación Comunitaria, que congrega
a casi 7.500 versallences y que constituye el alma de esta iniciativa.
Hoy Versalles registra la cifra récord de
sólo tres homicidios al año. Tiene una cobertura
total de salud y de energía y prácticamente todos
los jóvenes tienen acceso al bachillerato. La mortalidad
materno-infantil se redujo al 20 por ciento y el trabajo infantil
fue erradicado.
En reconocimiento a estos avances el Ministerio
de Salud lo eligió en 1997 como Municipio Saludable
por la Paz. Con los 100 millones de pesos del premio Corpoversalles
le compró al departamento una granja abandonada de 30 hectáreas.
Con este nuevo terreno y bajo la coordinación
de Villamizar, que le ha dado un impulso a los proyectos de desarrollo
económico, Versalles resucitó como municipio agrícola.
Los dueños de varias fincas ganaderas donaron
tierra. Corpoversalles creó un fondo para prestarles hasta
800.000 pesos en insumos a pequeños y medianos productores
y el Sena entró a capacitar a campesinos en el manejo de
pre y poscosechas y en la comercialización de los productos.
Cada campesino pertenece a un grupo que responde
solidariamente por el préstamo si uno de sus miembros no
paga. Corpoversalles no les exige ninguna garantía. Pero
como el control social es tan grande no han tenido ni un solo
moroso aunque han prestado alrededor de 60 millones de pesos.
Gracias a todos estos esfuerzos Versalles exporta
cada año 35 toneladas de ají tabasco a Estados Unidos
y con la venta de mora, lulo y granadilla podría registrar
utilidades este año por unos 80 millones de pesos.
Los contactos que Villamizar tiene en Bogotá
y en el mundo empresarial han sido clave para conectar a esta
localidad un mundo cada vez más globalizado. Aunque no
siempre ha sido fácil traducirles a sus amigos citadinos
lo que significa la vida en un lugar tan apartado del Centro Andino.
Es increíble, dice. Hace un tiempo necesitábamos
tres millones de pesos para comprar una tierra y era tanta plata.
Aunque mis amigos se gastan eso fácilmente en rumba.
El lo sabe porque esa era también su vida
antes. Ahora es diferente. Versalles ha sido la mejor escuela
de aprendizaje, dice Villamizar. He entendido que si no logramos
conciliar los diferentes intereses que hay en toda comunidad seguiremos
viviendo en el país de los sordos.
Proyecto
Corpoversalles y otras entidades del municipio,
han convertido a Versalles en un municipio modelo gracias al desarrollo
económico.
Cómo se puede vincular. Si usted tiene tierras en la región
que quiera donar para producción de ají tabasco.
Si quiere apoyar el proyecto, comuníquese a: (092) 2213333